El martillo eléctrico, tu compañero más demoledor

06/09/2019
martillos electricos clickfer

Dentro de los martillos mecánicos podemos diferenciar los martillos hidráulicos, los martillos hidráulicos y los martillos eléctricos. Vamos a dedicar este artículo a profundizar un poco más en los últimos, conocer cuáles son sus usos, qué debemos considerar a la hora de elegir uno y, sobre todo, las medidas de seguridad que debemos llevar a cabo a la hora de trabajar con este compañero tan demoledor.

Tipos de martillos eléctricos

Se diferencian varios tipos de martillo eléctricos en función del uso que vayamos a darle. No necesitamos la misma potencia ni manejabilidad para demoler pavimentos que para demoler una construcción o para realizar un agujero en una pared.

  • El martillo percutor o perforador: el modelo de menor potencia y mayor manejabilidad. Su aspecto es parecido al de un taladro y es ideal para hacer perforaciones a cierta altura o incluso por encima de la cabeza.
  • El martillo combinado: vamos aumentando en potencia y tamaño, pero bajando en manejabilidad. Este modelo es ideal para trabajos como demoliciones o perforaciones.
  • El martillo demoledor: es el rey en potencia, aunque, con su tamaño, la manejabilidad queda bastante más reducida. Este martillo es ideal para trabajos de demolición de suelo.

Criterios para elegir

El punto base para elegir es tener claro cuáles son nuestras necesidades y qué uso que vamos a darle para decantarte por un modelo de martillo percutor, combinado o demoledor. Además, hay otros aspectos que se deben tener en cuenta.

La potencia: la potencia de los martillos eléctricos se mide en Julios. Cuantos más Julios, más capacidad de demolición. Debes elegir un martillo con mucha potencia si vas a trabajar con materiales muy duros, de trabajar con materiales más blandos, es recomendable que la potencia sea más baja.

La maniobrabilidad: el punto negativo de la potencia es que, cuanto más elevada sea, más grande y pesado es el martillo, y menos maniobrable. Si lo vamos a usar para trabajos de pared debemos priorizar que esa maniobrable, en cambio, para demoliciones en suelo, lo fundamental es que tenga bastante potencia.

El peso: está directamente relacionado con la maniobrabilidad. Hablando en cifras:

  • Menos de 2 kg para trabajos domésticos simples de perforado o picado.
  • Entre 3 y 10 kg para trabajos de pared, mayor peso cuanto más duros sean los materiales que se van a picar.
  • Más de 10 kg para trabajos que requieren menor manejabilidad, como la demolición de suelos.

La vibración: a mayor potencia, mayor vibración. Para que esta vibración no repercuta en la calidad de los trabajos, el martillo eléctrico debe contar con amortiguadores, almohadillas, agarraderas y demás sistemas antivibración.

La función de perforación: si queremos hacer agujeros con broca tendremos que decantarnos por los martillos rotativos o los martillos combinados. Los martillos rotativos únicamente sirven para perforaciones, por otra parte, los combinados permiten perforar y picar, pero su potencia para picar es más baja que los que solo son picadores.

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Precauciones y medidas de seguridad

Ya tenemos nuestro martillo eléctrico ideal, pero, antes de ponernos manos a la obra debemos tomar las precauciones necesarias.

  • Formación previa: debemos conocer bien la máquina, el modo de manejarla, sus peculiaridades y posibilidades antes de empezar a usarla.
  • Ropa adecuada: debemos usar ropa de trabajo adecuada, con puños ajustables y que no nos quede floja para que no se enganche durante el trabajo.
  • Casco y gafas de protección: ya que durante estos trabajos se pueden proyectar fragmentos con aristas cortantes.
  • Calzado de seguridad: con la puntera reforzada y suela antiperforante y antideslizante.
  • Protectores auditivos: de uso obligatorio si el ruido supera los 86 decibelios.
  • Guantes reforzados: para evitar cortes y reducir la transmisión de las vibraciones.
  • Mascarillas con filtro mecánico: si vamos a trabajar en un espacio cerrado o con poca ventilación.

Mantenimiento

En general, los martillos eléctricos no requieren de un mantenimiento muy estricto, pero si hay varias consideraciones a tener en cuenta para garantizar su vida útil.

  • Engrasa con frecuencia la inserción del puntero o cincel para que se desgaste menos por la fricción.
  • Usa punteros y cinceles bien afilados para que el martillo no tenga que hacer tanta fuerza.
  • Cambia las escobillas cuando sea necesario.
  • No tires del cable eléctrico para acercar el martillo o para desenchufarlo, ya que podrían dañar el cableado o las conexiones.
  • Usa la tensión alimentaria adecuada para tu modelo de martillo eléctrico.
  • Mantén limpio el martillo y las rejillas de refrigeración.
  • Usa cada martillo para sus funciones indicadas.